¡Llegó el momento del Supply Chain!

Tiempo atrás se decía que 2020 sería un año disruptivo para diversas industrias, siendo la tecnología protagonista clave. Sin embargo, nadie imaginaba que 2020 se instalaría como el año del gran confinamiento, en el cual se generarían profundos cambios conductuales a nivel social y de consumo que desafiaría los modelos tradicionales de negocios.

A partir del escenario actual, empresas de los más diversos rubros se han visto forzadas a repensar el modo de actuar y la forma de llevar adelante sus negocios. Las compañías se han dado cuenta que muchos de los proyectos en temas de infraestructura y procesos -que habían sido guardados o descartados- debían ser desempolvados y puestos en marcha a la brevedad. 

Los actores y agentes de Supply Chain no han estado exentos de esta nueva realidad. Muy por el contrario, es justamente el músculo logístico de las compañías el que ha debido fortalecerse en los últimos meses, cobrando un rotundo protagonismo para su sobrevivencia en el actual contexto. 

Por años, la mirada logística ha estado centrada en minimizar costos y buscar eficiencias. Sin embargo, los desafíos que nos presenta la cadena de suministro nos obligan a ampliar esa mirada. En la medida en que la transformación digital y el canal online han ido tomando fuerza e internet se ha posicionado como una plaza ilimitada para el negocio y no sólo como un canal de venta (mirada omnicanal), ya no es tan fácil administrar esta cadena y se requiere una mirada transversal, porque separar canales de venta, clientes y escenarios operaciones ya no es viable.

Ante lo difuso de los nuevos negocios, visualizar cómo se desempeña Supply Chain se vuelve mucho más importante, entendiendo que todas las estrategias o decisiones comerciales tienen impacto en las operaciones. Cuando hablamos de un proceso Omnicanal, lo entendemos como una estrategia o modelo completo que contempla todos los eslabones, por lo tanto, está relacionado con el ámbito comercial, con la logística, con los WMS, con el almacén y con la distribución. 

Así, la mirada de Supply Chain al interior de las compañías marcará diferencias. Ya no sólo debe ser logística, sino estratégica, encabezada por un ejecutivo ‘diferente’, capaz de entender los cambios comerciales y estratégicos, comprendiendo que todo tiene una causa y efectos. Atrás queda la visión logística más restringida, enfocada sólo en el costo y optimización de la operación. 

¿Los directorios o gerencias generales están al tanto del este nuevo rol de Supply Chain? La respuesta de las empresas a esta pregunta marca la diferencia y abre el camino al cambio. En estos momentos en que las compañías avanzan hacia la omnicanalidad para responder a los nuevos desafíos y escenarios a nivel comercial, la mirada y lineamientos del líder Supply Chain deben cambiar también, junto con una comprensión diferente de los gerentes o directores. Básicamente, deben dejar de mirarlo como un “logístico”, porque ya no lo es.

Hoy es necesario una mirada del negocio más abierta, con estrategias y soluciones concordantes a los desafíos actuales y futuros. Considerando lo expuesto, el nuevo “Ejecutivo Supply Chain” debe ser capaz de entender lo comercial y lo operacional. Debe comprender el negocio en su amplitud y encontrar la forma de responder a los objetivos, dejando atrás vicios operativos y comerciales heredados. 

Básicamente, el nuevo ejecutivo Supply Chain debe ocupar un espacio reservado en la mesa en la cual se discuten y toman decisiones estratégicas del negocio. Muchas gerencias dicen entender este nuevo rol, pero no lo tienen totalmente interiorizado. Implementar la visión de Supply Chain y tomar el lugar que le corresponde al interior de las empresas es fundamental para equilibrar las decisiones. Sólo así las empresas serán capaces de generar estrategias comerciales coherentes a nivel operativo y serán capaces de satisfacer las exigencias de sus clientes y consumidores. 

¿Cómo impulsar este cambio? Para gestionar este cambio es clave considerar ciertos pilares: Comunicación cross funcional y alineamiento colaborativo; visión estratégica de la cadena de abastecimiento; claridad y visibilidad de eventos pasados y futuros y herramientas y tecnologías para gestionar la complejidad. 

Nunca los cambios son fáciles de asimilar y requieren, en primera instancia voluntad, diseño, procesos, avances medibles y una preocupación por la comunicación. Dar un giro en la mirada del negocio no es simple y el éxito de estos cambios requiere la comprensión de la totalidad de la organización. Pero claro está que sin una amplia visión de Supply Chain, moderna y empoderada será imposible navegar con éxito en el turbulento océano que se avecina para las empresas.


Javier Bravo G.

CEO – Liike

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